DE LA VIDA DE LOS SOFISTAS
tríadas
Nació no se sabe dónde,
vivió ni se sabe cuándo,
su nombre el humo lo esconde.
Agua sacaba de un pozo,
cuentan viejos escoliastas,
de viejo igual que de mozo.
Y con sus manos callosas
igual lechugas regaba
que acariciaba a las diosas.
El más libre entre las rejas,
quien debeló más ciudades,
quien mejor guisó lentejas.
En contra de su razón
filosofaba su cuerpo,
y al fin cambió de opinión.
Y trocando el parecer ,
su estameña de virtud
le comenzó a florecer.
Igual que una exhalación
escapabasele el alma
a la primera ocasión;
y en el aire, aunque tan leve,
por donde fuera dejaba
la impronta de su relieve.
Como rotundas verdades,
ante cualquier concurrencia
soltaba él ventosidades.
Y ebrio, con la voz pastosa,
hipnotizaba diciendo
vez tras vez la misma cosa:
"La miel, alma del panal,
el volar, alma del viento,
la rosa, alma del rosal.
Cuando no estaba beodo
en su encerado anotaba:
"Algo y nada suman Todo".
Y afirmaba en otra parte
que Dios con el fuego hacía
del mundo una obra de arte-
Y la misma fuerza obliga
a los astros a ser noria
y a ser tenaz a la hormiga.
Que es voz que lo manifiesta,
y es rayo que lo descubre,
y olor a días de fiesta.
"A quienes el alma doy
¿no daré las menudencias
que se me ocurrieron hoy?"
Recostado en una artesa
cerró sus ojos tan viejos
y se murió sin sorpresa.
Hizo un grande sentimiento
la naturaleza toda
por tan hondo entendimiento.
Lo esperaban cada día
sus fieles, hasta entender
que entre ellos permanecía.
Verano 2011